¿A quién le pides consejo para tu negocio?


25 Nov
25Nov

Hacer tu camino hacia el éxito en compañía es una decisión fantástica que te ayudará a avanzar y, a su vez, ayudarás a tu compañer@ a avanzar también. 

Recuerdo un proceso de depuración física que realicé hace ya algunos años, en el que practiqué un ayuno completo durante cerca de 15 días. 15 días sin comer nada, con la única opción de ingesta de una mezcla a base de sirope de savia, agua, limón y cayena picante.

Por aquel entonces, yo trabajaba en un balneario desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la noche, con una hora para comer, y realizando terapias físicas (quiromasaje y osteopatía) una tras otra. 

Para quien visita un balneario, estar allí es una relajación fantástica, pero para los que trabajan es una labor preciosa, por los resultados que ves en las personas, pero que genera un gran cansancio a todos los niveles. 

Para ello, es imprescindible una buena gestión de tu energía física, mental, emocional y espiritual, por lo que, ante tanto esfuerzo, estar sin comer era poco menos que un gran sacrificio.

Pero te tengo que contar que, todo aquel proceso, fue mucho más sencillo, y hasta puedo decir más fácil, de lo que puedas pensar.

¿La clave? Fácil; no lo hice solo

Varios compañeros nos unimos a la misma aventura. Seguimos el mismo camino juntos, de la mano, apoyándonos unos en otros. Nadie se iba a comer a la hora de comer. Nadie hablaba de comer, y si se hablaba era para comentar los beneficios que cada uno encontraba en el ayuno. 

Pudimos compartir momentos de meditación colectiva (¿qué ibamos a hacer con tantas horas muertas que antes dedicábamos a comer, desayunar, merendar,...?), y si alguien parecía que podía flaquear en el intento, el resto servía de refuerzo y de apoyo para continuar.


Emprender cualquier camino en compañía es una de las mejores decisiones que puedes tomar para caminar.


Cada paso del camino es mejor en compañía, pero el objetivo final no puedes debatirlo con tu amig@.

La dirección de tus pasos necesitan de la opinión y la guía de alguien experto en ese camino. 


No le preguntes cómo llegar al éxito a alguien que nunca lo consiguió.


Si quieres aprender a cocinar un plato delicioso ¿a quien le preguntas? 

Si quieres aprender a escalar ¿a quien le pides que te enseñe?

Siempre me ha parecido increíble la facilidad que tenemos para pedir consejos a quién no está preparado para darlos, y lo hacemos porque, en algunas áreas de su vida, esa persona nos ha resultado alguien confiable. 

Pero obviamos que, aunque sepa mucho en un área de la vida, puede ser una persona totalmente inepta en otras áreas.

Confiamos porque son personas en las que confiamos, en general, y es como si resultara que al ser confiable en una cosa también puede serlo en otra.

Así, cuando tenemos una idea, consultamos directamente con esas personas.

A menudo pedimos consejo sobre cómo gestionar nuestro dinero a un banquero que no sabe generar ni gestionar el suyo propio; o pedimos opinión sobre nuestras ideas de negocio a un conocido que nunca tuvo éxito en los negocios... esas personas pueden tener muy buena intención pero no son mentores para tu dirección de vida.


Un/a mentor/a es una persona que te puede guiar hacia tu objetivo porque ya ha recorrido el camino y sabe cómo llegar, qué situaciones vivirás y cómo deberás resolverlas para avanzar.


Cuando tengo una situación que resolver o necesito visión en un momento dado, cosa que me sucede muy a menudo porque amo emprender, selecciono cuidadosamente quién puede ser mi mentor en ese momento.

Alguien que conoce el camino, no que lo ha estudiado, sino que lo ha vivido.

Esa persona que escoges como mentor, es alguien que puede darte algunas claves decisivas para poder seguir tu camino hacia adelante; no es alguien que te vaya a dar respuestas ni que vaya a solucionarte tus dudas... ¡probablemente te creará más dudas! Pero, sin duda, te retará porque conoce el camino en primera mano y su visión puede ser importantísima a la hora de tomar tus decisiones.

Un mentor no es alguien que te solucionará la vida, sino alguien que te indicará qué valores necesitas para seguir a cada paso y conseguir llegar a cumplir con tu propósito.


En mi programa de mentoría para emprendedores digitales trazo un plan personalizado a cada uno de los integrantes del grupo con el fin de guiarlos a obtener el éxito y los resultados deseados con sus proyectos online.

Yo mismo recorrí ya ese camino y conozco de primera mano los obstáculos que encontrarán, las situaciones que vivirán, cómo deberán enfrentarse a sus fracasos y a sus logros, y cómo deben gestionar su éxito para obtener grandes resultados, tanto económicamente, como en plano emocional, personal y espiritual.

¿Que si eso es importante?... ¡Claro! Pero son cosas que sabemos que son importantes los que ya hemos pasado por ello. Si no ¿qué sentido tendría ofrecer esta mentoría a los emprendedores?


Para caminar escoge un/a compañer@; para alcanzar tu objetivo final escoge un/a mentor/a.


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